Dejar de conciliar para empezar a integrar

Las reuniones con el jefe, la compra del súper, la lectura, las actividades extraescolares o los paseos con el perro. A la lista de actividades que componen nuestra vida casi siempre le faltan horas. Ajustarlas en el calendario sin morir en el intento es lo que se suele llamar conciliación y que para la mayoría, especialmente a las mujeres, es una utopía.

“Los horarios actuales no permiten que sea compatible la vida familiar, laboral y personal”

Con este motivo, el Congreso de los Diputados acogió ayer el día de las familias con la presencia de Dolors Montserrat, ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Organizado por The Family Watch —Instituto Internacional de Estudios sobre la Familia—, el evento estuvo centrado en el importante papel que esta institución tiene en la sociedad, así como la importancia que tiene entre los ciudadanos.