Por qué gritar a tus hijos no sirve para que hagan caso (y puede ser tan dañino como pegarles)

Los expertos explican algunas estrategias para convertir tu casa en un territorio libre de agresividad verbal.

Fuente: Rocío Carmona - La Vanguardia, 24 de agosto de 2019.

Que levante la mano quien no haya gritado alguna vez a sus hijos. Puede que la escena le resulte familiar: niño jugando a la pelota en mitad del comedor. Padre o madre recordándole que la pelota es un juego para el parque y que pare de darle patadas antes de que se rompa algo. Padre o madre repitiendo su petición cuatro, cinco veces. A la sexta, padre o madre se hartan y le dan un grito al crío.




Recibe nuestras publicaciones