Las pensiones del futuro: 9,6 millones de mujeres no prevén tener hijos a corto plazo

El envejecimiento de la población es una buena noticia. Lo es porque quiere decir que la esperanza de vida se amplía, que vivimos más años. En todo caso, el problema es que la pirámide demográfica se invierte y la proporción de personas mayores, dependientes del cobro de prestaciones y de servicios de atención, sobre el número de nacimientos y personas jóvenes, llamadas a pagar esos cuidados, crece.

Sube hasta el 53% los jóvenes de 25 a 29 años que viven con sus padres

Así, en 2013, el porcentaje en esta franja de edad se situaba en el 48,5% hasta llegar el año pasado al 53,1%. También ha aumentado el porcentaje de personas de 30 a 34 años que vivían con sus padres o con alguno de ellos, que se situó el año pasado en el 24,7%, con un incremento de 4,2 puntos desde 2013, cuando se situó en el 20,5%.