Dejar el juego y volver a apostar por la vida

Santiago Caamaño es un gallego de 26 años que, durante casi una década, sufrió la adicción al juego y las apuestas. Ahora, desde las redes sociales y en las aulas de los institutos, ayuda a visibilizar un problema que afecta cada vez a más jóvenes, ofreciéndoles una vía para pedir ayuda.