España afronta la segunda oleada de despoblación

El padrón de 2018, publicado a principios de este año, dibuja dos Españas. Una, pujante, ha visto crecer su población en la mayoría de sus ciudades y pueblos grandes en la última década. Pero, en otra, en decadencia, ha ocurrido lo contrario. La España que no está bañada por el mar, salvo Madrid, se ha dejado por el camino un cuarto de millón de habitantes desde enero de 2008 hasta enero de 2018.

Las mujeres españolas postergan cada vez más la maternidad

Tener hijos ya no es una prioridad en España, una realidad que ha quedado demostrada por medio de múltiples informes que reflejan el preocupante índice de fecundidad en nuestro país. Según el estudio anual del INE, en 2017 se registró la tasa de natalidad más baja en 40 años, año en que se registraron un total de 391.930 nacimientos, con una tasa de 8,4 bebés por cada mil habitantes.

La traición de España a sus jóvenes

Los jóvenes españoles tienen la segunda tasa de desempleo más alta de Europa —36 por ciento—, ocupan los primeros puestos en fracaso educativo y los últimos a la hora de independizarse del hogar. A esto se suma el bajo índice de natalidad en España, que está provocando un envejecimiento de la población y que inclinará la balanza de las decisiones políticas aún más a favor de los mayores.

No nacen suficientes chinos

Aunque sea el país más poblado del mundo, el peligro que acecha al gigante asiático está en la caída de la natalidad y el envejecimiento. Algunos expertos aseguran que eso provocará el fin del milagro económico chino.