Los caprichos de la demografía

La noticia pasó casi desapercibida, aunque tendrá una gran trascendencia para todos en los próximos años: China registró en el 2019 la tasa de natalidad más baja desde que se fundara la República Popular. Poco ha importado que hace casi cinco años se diera por terminada la política del hijo único.

Las madres primerizas solteras superan ya a las casadas.

La estadística refleja también que es común casarse después de haber tenido el primer hijo. De hecho, una de cada cinco parejas casadas y que tuvo un segundo vástago en 2018 pasó por el registro después de haber tenido al primero. En estos casos, de media, transcurrieron cerca de tres años y medio entre el nacimiento del primogénito y el matrimonio.