La traición de España a sus jóvenes

Los jóvenes españoles tienen la segunda tasa de desempleo más alta de Europa —36 por ciento—, ocupan los primeros puestos en fracaso educativo y los últimos a la hora de independizarse del hogar. A esto se suma el bajo índice de natalidad en España, que está provocando un envejecimiento de la población y que inclinará la balanza de las decisiones políticas aún más a favor de los mayores.

Aquí sí hay empleo

¿Cómo puede ser que con un paro juvenil del 28,8% haya empresarios desesperados por contratar a jóvenes? ¿Cómo explicarse que escuelas que imparten módulos con trabajo garantizado al obtener la titulación no llenen las aulas? ¿Cómo justificar que jóvenes quieran apuntarse a profesiones demandadas y no haya oferta de plazas? Y a la inversa. ¿Por qué se abren nuevas aulas en profesiones hiperrepresentadas?

Uno de cada tres españoles menores de 30 quiere emprender

Los jóvenes españoles valoran más la conciliación y tener un trabajo que les apasione que disponer de un buen sueldo. Así se concluye tras una encuesta realizada a 2.500 jóvenes, estudiantes y trabajadores, con el objetivo de conocer sus aspiraciones laborales en los próximos diez años.

Emancipación, divino tesoro

En España el tiempo pasa siempre un poquito más despacio. La crisis económica es más larga, la vida es más larga y la juventud, se ve, también es más larga. Los jóvenes españoles, según Eurostat, viven en casa con sus padres hasta después de los 29 años de media.